“El voto rural pierde cantidad”

El ex presidente y candidato de Comunidad Ciudadana (CC) Carlos Mesa asegura que, según sus números, tiene más de un 30% de respaldo de los votantes en este momento. En su visita a Sucre, que forma parte de su gira, con la que busca “escuchar a la gente” en la calle, dijo que el voto rural perdió volúmen, pero no importancia. Además, sostuvo que la Constitución no está vigente, como señala el MAS, y que el caso de Nicaragura sobre la reelección también vale para Bolivia.

CORREO DEL SUR (CS): ¿Qué opina de las encuestas publicadas recientemente en la que aparece posicionado junto a la opción del oficialismo?

CARLOS MESA (CM): En relación a los resultados, la lógica es que aparecemos muy próximos en intención de votos al candidato ilegal Evo Morales y nosotros con una votación potencial de un 30% o un poco más. Esto nos coloca primero con gran optimismo. Creemos que la encuesta refleja una realidad, que somos la candidatura con mayores opciones. Nuestra propia encuesta no la podemos revelar porque marca la estrategia interna del partido.

CS: ¿Cómo ve la irrupción de nuevos votantes de clase media, ante un cambio generacional y de percepción de la política?

CM: Sin duda, hay una transformación muy significativa a la que hay que añadirle dos elementos, la urbanización del país, que está cada vez más urbanizado y eso quiere decir que las urbes, las principales ciudades y las ciudades intermedias generan una demografía del 70% de total de la población y la irrupción de la mujer como protagonista y demandante de una serie de respuestas en busca de la equidad. Yo creo que la respuesta nuestra más importante es el concepto de construcción política distinto. Comunidad Ciudadana construye el concepto de ciudadanía, la recuperación de la persona con sus valores, aquella persona que cree en causas, no en ideologías, no en el programa político al viejo estilo. Una persona te dice yo te voy a acompañar en el tema de la economía, del medio ambiente, de la equidad femenina, de la ciudad verde, en el tema de la educación con conectividad digitalizada, pero no voy a asistir a una reunión de partido en la que me vas a dar un discurso ideológico con principios que yo voy a seguir ciegamente, no es el militante que va a asistir a la reunión semanal sino aquella que está comprometida con lo que cree y sabe que tú representas esa totalidad.

CS: ¿Podemos hablar que el viejo voto rural que se manejó por muchos años por los partidos políticos tradicionales está perdiendo importancia?

CM: Está perdiendo cantidad pero no importancia; sería suicida establecer una candidatura que no tome en consideración el área rural, y no digo específicamente indígena; cuando se habla de indígena en el siglo XXI no se tiene que pensar en el casco tarabuqueño, en el lluchu, el bombín de la chola o en el traje y la forma de vida al estilo del ayllu. Hoy el indígena vive en Sucre, en El Alto, en Villazón, en Montero. Es una persona que tiene origen étnico pero que se viste como nosotros, que usa el Internet, que quiere aprender inglés, que baila regaeton, pero eso no le quita su identidad indígena. ¿Dónde está la cara indígena? Está en nuestros jóvenes de nuestras ciudades, por supuesto que tenemos que darle una importancia a un área del país que es clave en la construcción del desarrollo del país como son los municipios terriotorializados y que tienen que ser también protagonistas.

CS: El MAS recordó los diez años de vigencia de la nueva Constitución, ¿cree que uno de los pasos es reformar esa Constitución aprobada con la mayoría del MAS?

CM: Hay un equívoco con la Constitución entre tema de Estado Plurinacional y República. La Constitución de 2009 reconoce explícitamente que Bolivia es una República. El artículo 12 dice que la República de Bolivia se organiza a través de un sistema republicano, lo que nos permite entender algo: no hemos dejado de ser una república. Podemos tener muchas críticas al contenido, pero contiene elementos de garantías ciudadanas que ampliaron la Constitución de 1967 y tiene una visión del pluralismo que hay que respetar. Donde creemos que hay que hacer una reforma radical es en el sistema de justicia, en la forma en la que se encara el sistema de elección judicial que ha sido un total fracaso. Creo que ese sí es un punto en el que tenemos que pensar en una reforma pero me parece que es prematuro establecer una Constitución y juzgarla por los diez años de su vigencia, porque la Constitución no está vigente, no tenemos independencia de poderes, tenemos una burla que hace el gobierno de sus propias definiciones de democracia; cuando veamos que hay un respeto al medio ambiente que la democracia predica, cuando veamos que hay una consulta a los indígenas y que el presidente Morales no cumple, entonces cuando se cumpla realmente la Constitución veremos si es eficiente o no. Por lo pronto, yo creo que es el tema judicial el que verdaderamente hay que trabajar a fondo.

CS: Las elecciones primarias resultaron un fiasco, ¿cree que los partidos en general están preparados para democratizarse internamente?.

CM: El principio de las elecciones primarias como una idea es impecable. La democratización de un país parte de la democratización de sus partidos políticos, porque son los instrumentos para la toma del poder legítimo y democrático. Pero es lógico que no se puede plantear la democratización de un sistema que lleva siglo y medio de una lógica distinta. Es obvio que el MAS manipuló la modificación básica que establecía estas elecciones en 2014, el Gobierno modificó para 2019 y eso destruyó completamente la posibilidad de una democratización real de los partidos. El segundo elemento es obvio, que nada tenía que ver con la democratización de los partidos, sino con la candidatura de Evo Morales y Alvaro García Linera. Con colocar a las agrupaciones políticas con un tiempo mínimo para la adecuación de sus alianzas. Fue un fiasco para el presidente Morales también que esperaba un millón de votos y apenas consiguió 300 mil; es una forma injusta que impide la posibilidad de alianzas, es una demostración del entramado de trampitas pequeñas y grandes que nos hizo el Gobierno.

CS: Estos días se celebra la reunión de la Comisión CIDH, ¿cómo ve a este organismo a nivel continental?

CM: Creo que es una de las instituciones más importantes que ha creado el sistema interamericano y se complementa con la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La corte es un elemento fundamental y la Comisión es un instrumento muy útil que uno tiene que valorar. Independientemente de su lentitud, son demasiado lentas y lo que Bolivia necesita son decisiones rápidas y efectivas y vamos a apelar a ello en nuestra presentación de los próximos días. La Corte Interamericana debe interpretar claramente el contenido del artículo 23 que en mi opinión ha sido una triquiñuela para prolongar el poder del presidente Morales. Hay un documento similar con el presidente (Daniel) Ortega que también vale para Bolivia.

CS: ¿Cuál es su opinión del caso Venezolano?

CM: Primero la caracterización, el presidente (Nicolás) Maduro es un dictador no solamente porque hace ejercicio dictatorial del poder, sino porque no tiene legitimidad de origen en este proceso electoral último del que hizo posesión el 10 de enero pasado. Ha sido elegido en una elección fraudulenta, con un tribunal electoral manipulado y con una limitación a la oposición con la inhabilitación de candidatos que podían hacerle frente. En consecuencia, no hay duda de que es un dictador porque lo ejercita y porque su origen es cuestionable, eso quiere decir que el presidente encargado Guaidó es el presidente constitucional de Venezuela con el objetivo de convocar a unas elecciones transparentes. El pasado demostró que la idea de diálogo es una idea falaz, no porque uno esté en contra del diálogo sino porque le da aire al dictador, porque no son dos protagonistas equivalentes, uno ejerce violación de derechos humanos y el otro demandando la restitución de la democracia, en consecuencia, lo que cabe aquí es que el fin del gobierno del presidente Maduro.

Propuesta

Gustavo Pedraza

Candidato a la Vicepresidencia

Tenemos propuestas de mucho interés para la sociedad. Primero, la resituación plena de la democracia; ninguna sociedad moderna puede vivir de espaldas a la democracia. Lo que ha pasado con el 21F, esa desobediencia que el presidente (Evo) Morales ha cometido es prácticamente herir de muerte a la democracia, porque esta emerge en el voto popular, el momento en que se desconoce el voto se desconoce el principio fundamental de la democracia y nosotros ya hemos atravesado esa línea como Estado. El presidente Morales y su partido han desconocido la voluntad popular y, por tanto, están desconociendo la vigencia de la democracia. Nuestra primera tarea será restituir las instituciones y la independencia de poderes. El control total de un partido sobre todos los órganos por parte de un partido y un caudillo, no es democracia. El juez o fiscal sometido a la voluntad de un partido no está defendiendo a la sociedad, está sometiendo al adversario en función a la retribución del poder.

 

Fuente: Correo del SUR